Hay un elevado número de personas como los diabéticos principalmente, que deben llevar a cabo una serie de medidas para no tener que recurrir a una amputación y poder prevenirla a tiempo. Algunas de estas recomendaciones son:
- Hay que valorar tanto la sensibilidad como la irrigación sanguínea.
- Se debe revisar el pie en busca de alguna malformación, así como vigilar el tipo de calzado.
- La piel debe estar bien hidratada, pues una piel resecada da lugar a callosidades y a pequeñas heridas.