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lunes, 23 de noviembre de 2020

HERIDAS: AVULSIONES

Una avulsión es una lesión que hace que un ligamento o un tendón arranquen un pequeño trozo de hueso que está adherido al mismo. Puede presentarse en la cadera, el tobillo, la rodilla, el talón, el codo o la pelvis. Los lugares más comunes son la cadera, el codo y el tobillo en los deportistas. 

Para tratarlas se necesita aplicar frío sobre la zona afectada, seguido de ejercicios controlados que le permitirán una mayor amplitud de movimiento, mejorar la fuerza muscular y promover la recuperación del hueso. 

Generalmente se curan sin intervención quirúrgica. En caso de que se produzcan en la muleta se necesitarán muletas y si se producen en el pie o el tobillo se le pondrá yeso. Solo en algunos casos se necesitará cirugía. 

HERIDAS CONTUSAS





Con herida contusa nos referimos a una pérdida de continuidad de la piel, la que generalmente se produce por traumatismo con un objeto no cortante (que produce la herida por acción de arrancamiento o presión actuando en la piel) por lo que va a tener dos componentes: uno de herida y otro de contusión. 

El mecanismo de producción corresponde a estallido cutáneo, al aplastamiento (presión ejercida de afuera a dentro), arrancamiento (pellizcamiento), ruptura por tracción y mordedura.

HERIDAS INCISAS

Las heridas incisa son las ocasionadas por objetos cortantes, como un cuchillo o un vidrio. En este tipo de heridas, el sangrado suele ser abundante pero no suelen infectarse.

Estas son comúnmente el resultado de un proceso quirúrgico o una cortadura en la piel con un objeto afilado, como un cuchillo o unas tijeras. La mayoría de las incisiones son lineares con bordes definidos y lisos. En el caso de incisiones accidentales y según la profundidad y sitio de la herida, el impacto de la incisión puede ser muy serio. Debe buscarse atención inmediata, especialmente si involucra órganos vitales, vasos sanguíneos principales o nervios.

ACTUACIÓN ANTE UNA HERIDA INCISA:

  • Con las manos bien lavadas, limpiar la herida con agua y jabón procurando eliminar la suciedad para evitar una infección. 
  • Desinfectar la herida con un antiséptico.
  •  Después, se debe tapar con una gasa estéril y sujetarla con un esparadrapo.
  •  Si la herida es muy superficial, es mejor dejarla al aire. 
  • Si es muy profunda y los bordes irregulares, acudir a un centro médico para que la suturen.




Para más información: 

Meditip [Internet]. c. 2020. [actualizado 2 Sep 2018, consultado 22 Nov 2020]. Disponible en: 


domingo, 22 de noviembre de 2020

HERIDAS PUNZANTES

Una herida punzante es una lesión violenta causada por un objeto puntiagudo que penetra en la piel. Generalmente, es más angosta y profunda que un corte o un raspón. El tamaño, la profundidad, el sangrado y el dolor están relacionados directamente con el tamaño y la fuerza del objeto causante de la herida.

Generalmente, estas heridas no causan mucho sangrado. Sin embargo, suelen ser profundas y suponen un gran riesgo de infección. Para evitarlo es imprescindible lavarse las manos, frenar la hemorragia, limpiar la herida, aplicar una crema antibiótica, cubrir la herida y cambiar el apósito con regularidad.

Estas lesiones suelen producirse en las extremidades y de manera accidental, con artículos domésticos o de trabajo, herramientas de jardín o con alguna maquinaria. La mayoría son menores y el tratamiento en hogar suele ser todo lo necesario. Los profesionales de la salud tienen mayor riesgo de lesionarse clavándose una aguja que, además de aumentar el riesgo de infección, también aumenta el riesgo de transmisión de enfermedades como la hepatitis. 

HERIDAS: LACERACIONES

En las laceraciones la fricción o un trauma tangencial provocan desgarro de los tejidos. Estas heridas se caracterizan por tener bordes muy irregulares, sangrantes e infectarse con facilidad.

El tratamiento para las laceraciones involucra limpieza y anestesia local, exploración, desbridamiento y
cierre. Primero, se debe limpiar la herida y la piel que la rodea. Aunque la limpieza de las heridas no es muy dolorosa suele administrarse antes un anestésico local, a excepción de las heridas muy contaminadas, en las que es preferible lavar primero la herida con agua y jabón para después aplicar el anestésico. 

Después de eso, suelen limpiarse con un chorro de líquido (p.e: suero salino al 0,9% estéril) a alta velocidad y, en ocasiones, se utiliza una esponja de poros finos. Respecto a los anestésicos, suelen utilizarse anestésicos locales inyectables como la lidocaína al 0'5, 1 y 2% y la bupivacaina al 0,25 y 0,5%. 

HERIDAS: ABRASIONES

Una abrasión es un desgaste o roce superficial de la piel producido por un raspón o una quemadura por fricción. En general, las abrasiones son lesiones leves que pueden tratarse en su casa. Es posible que se produzca una hemorragia o pequeña secreción en la piel en el momento de la lesión o durante los días siguientes si se vuelve a raspar o rasguñar. 

Primeros auxilios para las abrasiones:

  • Tranquilice a su hijo y hágale saber que lo puede ayudar.

  • Lave bien sus manos.

  • Lave bien la superficie afectada por la abrasión con agua y jabón, pero no restriegue la herida. Quite cualquier suciedad de la zona y deje que el agua del grifo corra sobre esta durante varios minutos. Si la abrasión no se limpia minuciosamente, es posible que se formen cicatrices o que se produzca una infección.

  • Aplique una loción o crema antiséptica.

  • Cubra la zona con un vendaje adhesivo o gasa si la herida se produjo en las manos o los pies, o si puede manchar la ropa. Cambie el vendaje con frecuencia.

  • Revise la zona a diario y manténgala limpia y seca.

  • Evite soplar la superficie afectada por la abrasión, ya que puede propiciar el desarrollo de gérmenes.






Para más información: Meditip [Internet]. c. 2020. [actualizado 2 Sep 2018, consultado 22 Nov 2020]. Disponible en: 


CLASIFICACIÓN DE LAS HERIDAS SEGÚN SU PROFUNDIDAD

Cuando estamos ante una herida, según la profundidad que esta tenga, podemos diferenciar:

  • HERIDA SUPERFICIAL: afectan al conjunto de estructuras tanto cutáneas como subcutáneas que conocemos como tejidos blandos (comprometiendo la piel y el tejido adiposo hasta la aponeurosis). La morbimortalidad de estas lesiones no es muy elevada, pero si lo es su incidencia.

  • HERIDA PROFUNDA: en este tipo de herida ya pasamos a una mayor gravedad, pues esta compromete la aponeurosis pero también los tendones, vasos, musculo y nervios. Ejemplos de esta serían heridas de bala, puñaladas, mordeduras de perros...

  • HERIDA PENETRANTE: puede ser penetrante al abdomen, al tórax, al cráneo... compromete los planos superficiales llegando a cualquiera de las grandes cavidades. En esta el riesgo de morbimortalidad se eleva mucho con respecto a las anteriores.

  • HERIDA PERFORANTE: es la que mayor gravedad presenta de las cuatro. Son sobre todo cervicales, abdominales o torácicas. Esta además de penetrar en una cavidad orgánica, lesiona una víscera hueca.