Las causas de las amputaciones traumáticas son muy variadas: accidentes de tráfico, electrocuciones, procesos de congelación, accidentes de trabajo... Cuando un trauma o accidente da lugar a la amputación completa, dicha parte del cuerpo se separa completamente del mismo. En ciertas situaciones, si el miembro amputado y el muñón han recibido los cuidados adecuados, la parte del cuerpo amputada puede volver a implantarse.
Cuando se trata con este tipo de accidentes es primordial mantener la calma, ya que el accidentado llegará muy sobresaltado y, seguramente, en shock por el accidente y la pérdida de un miembro. De esta manera, si nos mantenemos relajados y seguros de nosotros mismos el paciente sentirá menos nerviosismo.
Tampoco debemos olvidar que salvar una vida es más importante que salvar el miembro que ha sufrido la amputación. Los pacientes que sufren este tipo de lesiones sufren mucho riesgo de desangrarse.
Como enfermeros, las medidas que debemos tomar son:
- Desnudar al paciente para poder explorarlo.
- Monitorizar signos vitales.
- Instaurar venoclisis para reposición de líquidos, hemoderivados y medicación.
- Valorar la herida y el estado de conciencia.
- Controlar distintas apariciones que pueden aparecer como: hemorragia, shock hipovolémico, infecciones....
- En función del tipo de hemorragia se procederá de distintas maneras:
- En caso de que la hemorragia esté controlada pasaremos a limpiar la herida con jabón y suero fisiológico o agua. Después de la limpieza, debemos desinfectar la herida y realizar un vendaje compresivo. No se debe retirar ningún objeto clavado.
- En caso de que la hemorragia sea abundante e incontrolable se debe colocar un torniquete neumático para valorar y limpiar la herida. Una vez limpio, realizamos un taponamiento con gases humedecidas con agua oxigenada, colocamos un vendaje compresivo y quitamos el torniquete.
- Cuando logremos estabilizar la hemorragia debemos preparar y refrigerar el miembro amputado para aumentar su viabilidad y las probabilidades de que sea reimplantado.
- Otro aspecto importante es el manejo del dolor, para que el paciente esté lo más cómodo posible. Para ello debemos valorar el nivel de dolor del paciente y anestesiarlo, si es necesario, bajo prescripción médica.
- El estado psicológico del paciente también es de gran importancia. Debemos tener en cuenta que esta es una situación muy traumática que puede dar lugar a que el paciente sufra ansiedad o trastornos de la imagen corporal.
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