Cuando hay una deformidad obvia en una articulación, tanto en esta como en otras lesiones, el facultativo puede llegar al diagnóstico de luxación a través de un examen físico. Durante dicho examen, el médico obtiene la historia clínica completa del paciente, realizando también preguntas acerca de cómo se produjo la lesión.
Distinguimos diferentes procedimientos diagnósticos que pueden ayudar a evaluar dicho problema, como serían la radiografía, un examen que utiliza rayos X para generar imágenes de órganos, huesos y tejidos internos; y la resonancia magnética, que es una técnica no invasiva que produce imágenes detalladas de los órganos y las estructuras del interior del cuerpo.

Podéis obtener más información en:
FisioOnline [Internet]. c. 15 mar 2002. [consultado 16 nov 2020]. Disponible en:
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