Una abrasión es un desgaste o roce superficial de la piel producido por un raspón o una quemadura por fricción. En general, las abrasiones son lesiones leves que pueden tratarse en su casa. Es posible que se produzca una hemorragia o pequeña secreción en la piel en el momento de la lesión o durante los días siguientes si se vuelve a raspar o rasguñar.
Primeros auxilios para las abrasiones:
Tranquilice a su hijo y hágale saber que lo puede ayudar.
Lave bien sus manos.
Lave bien la superficie afectada por la abrasión con agua y jabón, pero no restriegue la herida. Quite cualquier suciedad de la zona y deje que el agua del grifo corra sobre esta durante varios minutos. Si la abrasión no se limpia minuciosamente, es posible que se formen cicatrices o que se produzca una infección.
Aplique una loción o crema antiséptica.
Cubra la zona con un vendaje adhesivo o gasa si la herida se produjo en las manos o los pies, o si puede manchar la ropa. Cambie el vendaje con frecuencia.
Revise la zona a diario y manténgala limpia y seca.
Evite soplar la superficie afectada por la abrasión, ya que puede propiciar el desarrollo de gérmenes.
Para más información: Meditip [Internet]. c. 2020. [actualizado 2 Sep 2018, consultado 22 Nov 2020]. Disponible en:
No hay comentarios:
Publicar un comentario