miércoles, 25 de noviembre de 2020

HEMORRAGIA INTERNA

En una hemorragia interna la sangre no sale al exterior, sino que se acumula en el interior de cavidades y órganos. Debido a eso, solo podemos sospechar la existencia de una hemorragia interna por signos indirectos, como el posible shock hemorrágico: inconsciencia, sudor, piel fría, palidez y pulso débil y rápido. Estos síntomas se deben a que la cantidad de sangre que llega a las células es insuficiente.

La actuación antes una hemorragia interna consiste en el traslado urgente al centro sanitario, controlar los signos vitales, cubrir a la víctima y tumbarla con la cabeza ladeada y las piernas levantadas si está consciente.

Este tipo de hemorragias son muy peligrosas, ya que en ocasiones son difíciles de detectar, lo que puede llevar a que el paciente pierda mucha sangre y pueda llegar a morir. Además de esto, la sangre que se va acumulando en las cavidades puede presionar los órganos internos y dañarlos.

Algunas de las causas por las que puede aparecer una hemorragia interna son:

  • Traumatismos fuertes en abdomen.
  • Enfermedades del estómago o intestino.
  • Alteraciones en la coagulación de la sangre
Para más información acerca de las hemorragias internas podéis visitar: 

García Gonzalez B, Tena Cornelles D, García Ortuño D, et al. Formació y orientación laboral. 1ª ed. España: TuLibrodeFP, 2020. Tema 4, Emergencias y primeros auxilios; 81-83. 

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